Recital - Conferencia

 

 

 

Francisco T‡rrega

(1852-1909)

 

 

 

T‡rrega es la causa del renacimiento de la guitarra cl‡sica al siglo XX.  Debido a sus composiciones, su ense–anza y su colaboraci—n con el luthier Antonio Torres, tuvo sobre el destino de la guitarra una influencia determinante.  Miguel Llobet fue uno de los que aprovecharon de la ense–anza del Maestro y que lo transmitieron al joven AndrŽs SŽgovia.  Las composiciones de T‡rrega son de una factura sin falta, de un lirismo y de una delicadeza que recuerda Chopin. 

 

Poeta de la guitarra sin embargo, transpone todo el encanto y el sentido rom‡ntico espa–ol en su obra muy original.  Desde las miniaturas a las grandes obras, se encuentra el sello de un gran mœsico. 

 

Mœsica y diapositivas.

 

 

 

La guitarra flamenca

 

 

Lugares : Jerez, Sevilla, Granada y M‡laga.

Mœsicas : Seguiriyas, Soleares, Buler’as y Fandangos.

IntŽrpretes : Montoya, Ni–o Ricardo y Sabicas.

TŽcnicas : rasgueado, trŽmolo, picado y alzapœa.

Un solo instrumento : la guitarra

y una œnica pasi—n: el Flamenco.

 

Mœsica, diapositivas y desenga–o.

 

 

 

Espa–a y la guitarra

 

 

ÀSe puede pensar una relaci—n m‡s estrecha entre un pa’s y un instrumento de mœsica que Žl entre Espa–a y la guitarra?  La historia y la geograf’a de Espa–a permitieron a una cultura singular tomar forma alrededor de este instrumento a algunos aspectos pobres pero a la vez tan rico.  A travŽs de las obras de tales compositores espa–oles como T‡rrega, Sanz, de Falla y Rodrigo haremos un viaje en una Espa–a soleada.

 

Mœsica y diapositivas.

 

 

 

Fernando Sor

(1778-1839)

 

Nacido en 1778 y fallecido en 1839, Fernando Sor vivi— un tiempo animado de la historia europea.  De Barcelona a Londres al pasar por Par’s luego Moscœ, este compositor catal‡n sent— las bases de la tŽcnica moderna de la guitarra cl‡sica.  Sus 12 estudios op 6 son verdaderas peque–as joyas de la literatura para guitarra.

 

Mœsica y diapositivas.

 

 

 

Bach y el laœd

(1685-1750)

 

Mucho antes del piano o el clavicordio, el laœd reinaba como el instrumento polif—nico por excelencia.  En Alemania, su presencia dura hasta el siglo XVIII, lo que permite a Bach escribir las œltimas grandes p‡ginas de este noble instrumento. En total son siete obras compuestas entre 1720 y 1730.  Es la historia del laœd y de un gran hombre.

 

Mœsica y diapositivas.

 

 

 

 

 

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© Michel Beauchamp 2009